31 de enero FESTIVIDAD DE D. BOSCO

Llegamos a final de las celebraciones en honor de nuestro Titular (20:00 h Iglesia Santuario de María Auxiliadora). Hoy festividad de San Juan Bosco concluiremos el camino que iniciamos hace cuatro días y que nos ha conducido por los momentos más importantes de la vida y obra de Don Bosco. Como no puede ser de otra forma revisaremos la fundación de la Congregación Salesiana y los últimos años de la vida de nuestro Titular.

Fundación de la Congregación Salesiana y últimos años de vidaAunque Don Bosco era un sacerdote diocesano, comienza a desarrollar la idea de una comunidad religiosa que pudiera continuar su misión. Semejante plan era contraproducente en una época en la que se agudizaba la lucha entre el poder del Estado y de la Iglesia (Bosco 1844). Lo más sorprendente es que fue el mismo Ratazzi, un gobernador declarado anticlerical, quien aconsejó a Don Bosco cómo fundar su Congregación de tal manera que no se enfrentara con la legislación civil.

Su consejo fue que formara una sociedad clerical, una asociación de ciudadanos libres que en lo religioso dependiera de la Iglesia, y en lo social fueran libres ciudadanos. Es por esta razón que la Congregación Salesiana ideada por Don Bosco tiene elementos que no entran en conflicto con la sociedad civil y que serían claves en la expansión del carisma en los cinco continentes y a lo largo de las décadas siguientes. Es por ello que el nombre oficial de los salesianos es “Sociedad de San Francisco de Sales”. Don Bosco evitó por ejemplo llamar a los laicos consagrados como Fray o Hermano para llamarlos simplemente “Señor” y no les puso hábito distintivo, mientras en la organización de la autoridad religiosa no llamó a los superiores como prior, Provincial o Superior General, sino Director, Inspector y Rector Mayor y no hablaba de Convento y Provincia, sino de Casa e Inspectoría, entre muchas otras particularidades que son términos civiles más que religiosos.

Los primeros jóvenes, miembros del Oratorio de Valdocco, fueron Miguel Rúa, Juan Cagliero, Francesia, Angelo Savio, Rocchietti, Turchi y otros que aceptaron la propuesta de Don Bosco. El 26 de enero de 1854 hicieron la promesa inicial en la fundación de los que Don Bosco llamó sin dudas los salesianos en honor de San Francisco de Sales. El 25 de marzo de 1855 el joven Miguel Rua sería el primero en hacer sus Votos, seguido después por el resto. Los inicios de la Congregación Salesiana de Don Bosco no fueron fáciles y le trajeron serios problemas, especialmente en lo concerniente a su aprobación definitiva. Para el 9 de diciembre de 1856 Don Bosco se refería de manera abierta a su Congregación que recibió la aprobación de S.S. Pío IX en 1858. Para el 14 de mayo de 1862 Don Bosco recibió los votos de 22 jóvenes entre los cuales dos lo hacían como coadjutores, la manera en la que Don Bosco llamó a los laicos consagrados salesianos. A estos les diría que el propósito de la Congregación Salesiana era la de buscar la santificación personal y continuar el trabajo en favor de los muchachos, especialmente aquellos más necesitados de instrucción y educación (Memorias Biográficas de Don Bosco 1905).

En un sueño la Virgen María le pide a Don Bosco que también se interese por el cuidado y educación de las muchachas. Don Bosco ve la oportunidad de hacer ese sueño realidad cuando conoce al padre Pestarino quien le habla de María Dominga Mazzarello, una muchacha de su parroquia, Mornés, que demuestra una gran devoción y carisma por las jóvenes más necesitadas. El 8 de octubre de 1864 Don Bosco se encontró con la joven Mazzarello de Mornés y de dicho encuentro vendría a la luz la fundación del Instituto de hermanas que harían del carisma salesiano una oportunidad también para las muchachas.
En 1875 Don Bosco envió un primer grupo de misioneros a Argentina. En años sucesivos, los misioneros salesianos fueron enviados a distintas partes del mundo con un objetivo preciso, trabajar por los pobres y los jóvenes, de forma que se pueda crear una sociedad más libre, más equitativa y más cristiana.

Don Bosco murió la madrugada del 31 de enero de 1888 en Turín. Durante tres días, la ciudad piamontesa desfiló ante su capilla ardiente, a cuyo entierro acudieron más de trescientos mil fieles. Fue beatificado en 1929 y canonizado en 1934; para su canonización se presentaron 650 milagros obrados por él. Su festividad se conmemora el día de su fallecimiento, el 31 de enero (Juan Pablo II 1979).

Fuentes
Bosco, Don. Semblanza histórica de la vida de Luis Comollo. 1844.
“Memorias Biográficas de Don Bosco.” En IV, 182. 1905.
Juan Pablo II. “Homilía No 3.” 1979.

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