29 de enero con D. Bosco

Como preparación para el segundo día del Triduo en honor de San Juan Bosco (20:00 h – Iglesia Santuario de María Auxiliadora) recordaremos los momentos más importantes de la infancia, adolescencia y formación sacerdotal de nuestro Titular.

Infancia, adolescencia y formación sacerdotal

Juan Bosco es el hijo menor del matrimonio formado por Francisco Luis Bosco y Margarita Occhiena, nació en una casa propiedad de la familia Biglione en I Becchi (actuamente Colle Don Bosco) una vereda o fracción comunal de Castelnuovo Don Bosco, provincia de Asti en el Piamonte de Italia el día 16 de agosto de 1815. Su padre Francisco murió por causa de una pulmonía cuando Juan tenía la edad de dos años. Después de esta muerte, su madre, Margarita Occhiena se encarga de su crianza y su educación, la cual estuvo marcada por un gran amor, pero también con mucha disciplina.

En 1825, a la edad de 9 años, Juan Bosco recibirá un aviso divino, en forma de sueño, que marcará el desarrollo de toda su obra. En este sueño, llamado como “el sueño de los 9 años”, Jesús y la Virgen María le transmiten la esencia de su misión entre los jóvenes más necesitados. Los sueños marcarían la vida de Don Bosco y los mismos han sido motivo de estudios ya desde su tiempo. Pero en especial este sueño ha sido el derrotero de su apostolado, pese a que Juan no lo entendió muy bien y tuvo diferentes interpretaciones en el seno de su familia. Sería sólo hasta 1846 cuando el padre Cafasso le aconsejaría darle crédito a sus sueños como parte de un plan divino en beneficio de las almas (Stella, Don Bosco’s Dreams 1996).

El deseo de estudiar y salir adelante son características en la vida de Juan durante este período. Para luchar por la realización de sus sueños, tendría que enfrentarse a los obstáculos que provenían de la situación de pobreza de su familia. Al contrario que sus hermanos, Juan pudo asistir al colegio gracias a la tenacidad de su personalidad —se cuenta que aprendió a leer en cuatro semanas— y a la ayuda de su madre. Todos los días tenía que recorrer a pie unos diez kilómetros (a veces descalzo, por no gastar zapatos) para ir a estudiar en el liceo de Chieri (Biografía y Vidas 2004). Con el fin de pagar sus estudios trabajó en toda clase de oficios, (pastelería, sastrería, ferretería, zapatería, etc.) que después le servirían para sus muchachos. Se convierte además en maestro del teatro, música, prestidigitación y funda un movimiento juvenil al que llama “La Sociedad de la Alegría”. Es promovido varias veces en el colegio del que es sin duda el mejor estudiante.

Preocupado por sus escasos recursos económicos que le imposibilitaban seguir la formación sacerdotal, Juan decide ingresar en los franciscanos el 18 de abril de 1834. Su decisión cambió radicalmente debido a un sueño en donde veía frailes que lo desaconsejaban de ello. Con la orientación del padre José Cafasso y la ayuda del padre Cinzano, Juan ingresó en el Seminario Diocesano de Chieri el 30 de octubre de 1835, tenía 20 años. Si bien el joven Juan Bosco sufrió en su formación sacerdotal el rigor del jansenismo, de fuerte influencia en el Piamonte del siglo XIX, es posible observar la percepción diametralmente opuesta de la Gracia, en ámbito teológico católico, que tenía el joven seminarista. Una prueba de ello es que al final de su formación sacerdotal escogió entre sus propósitos a San Francisco de Sales como modelo de amabilidad. De la vida de Juan en el Seminario cabe destacar su amistad con Luis Comollo quien murió prematuramente en 1839 y del cual Don Bosco escribiría un recuento de vida (Bosco 1844). Ese mismo año Don Bosco recibió la tonsura y las órdenes menores. El 29 de marzo de 1841 fue ordenado diacono y el 5 de junio de ese mismo año sacerdote por Monseñor Franzoni, arzobispo de Turín, en la capilla privada arzobispal. Celebró su primera Eucaristía en la Iglesia de San Francisco de Asís en Turín, ante el altar del Ángel de la Guardia.

El joven sacerdote, se trasladó a Turín donde aceptó la sugerencia de su confesor, el padre Calosso, de adelantar tres años más de estudios en el Instituto Pastoral fundado por él (Convitto Eclesiastico en italiano), cerca de la Iglesia de San Francisco de Asís. El propósito de dichos estudios era profundizar en la tarea sacerdotal, la teología moral y la predicación. Al mismo tiempo que realizaba estos estudios Don Bosco prestaba servicios pastorales en diferentes centros de la ciudad, lo que le permitió conocer la realidad juvenil de la misma. El joven sacerdote se dejó pronto impresionar por esta realidad y rechazó numerosas ofertas que le hubieran podido garantizar una vida de bienestar y tranquilidad entre la burguesía de la ciudad.

Fuentes

“Biografía y Vidas.” San Juan Bosco. 2004. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/juan_bosco.htm (último acceso: 122 de 1 de 2015).
Bosco, Don. Semblanza histórica de la vida de Luis Comollo. 1844.
Stella, P. Bosco en la historia de la religiosidad católica. Zurich: Pas-Verlag, 1969.
—. Don Bosco’s Dreams. New York: Salesiana Publishers, 1996.

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