DON BOSCO – HOMBRE DE FE

Nos acercamos a la festividad de San Juan Bosco, hoy a las 20:00 h celebraremos en la Iglesia Santuario de
María Auxiliadora el primer día del Triduo en su honor. Desde la Hermandad realizaremos, en los próximos
días, repasaremos las virtudes a imitar en Don Bosco, modelo de santidad en nuestras vidas. Comenzaremos
conociendo a Don Bosco como hombre de fe. 
 Hombre de fe 
 Son múltiples los testimonios en los que argumentan que la fe fue el fundamento y centro de la vida y obra
de Don Bosco. 
Las actitudes de fe de Don Bosco se pueden resumir en ocho puntos tal y como se muestra a continuación.
1) Constante preocupación por conocer la voluntad de Dios respecto a su vocación, a la elección de estado,
al proyecto de vida, juntamente con una total disponibilidad a seguirla y secundarla por medio de la
obediencia a sus guías y superiores. 2) Persuasión de estar bajo una presión de lo divino, de que Dios estaba
presente e intervenía en su vida. 3) Ilusión y cuidado de buscar siempre y en todo sólo la “gloria” de Dios y la
salvación de las almas. 4) El saber mirar las cosas, los acontecimientos y las personas desde Dios. 5) Actitud
esperanzada y hasta optimista sobre el futuro de la Iglesia católica y de la fe cristiana. 6) Celo incansable y a
toda prueba en propagar la fe cristiana, en defenderla contra los errores y los herejes; celo sacrificado y
creativo en atender espiritualmente a los demás, para poder educar cristianamente a los jóvenes. (Su
insistencia en la “salvación de las almas” y su horror al pecado son una expresión concreta de su fe). 7)
Espíritu misionero. 8) Preocupación por suscitar, formar y mantener las vocaciones eclesiásticas. 
Para Don Bosco, la fe es fundamental ya que la fe es la que lo hace todo (Memorias biográficas de Don Bosco
1939), es la base y garantía de la fecundidad del apostolado (Memorias Biográficas de Don Bosco 1912).
Las características de su fe son claras y permiten mostrarlas de forma esquemática en 12 puntos. 1) Una fe
fuerte que no sucumbe ante las dificultades, que las sabe afrontar y combatir. 2) Una fe entera que acepta
todas las verdades y todas las consecuencias de la misma. 3) Una fe llena de esperanza y confianza, fuente
de calma y serenidad, origen de la paz y de la fortaleza en las dificultades. 4) Una fe sencilla, sin expresiones
raras, difíciles o llamativas, centrada en el cumplimiento de los deberes de cada día, vivida en lo cotidiano. 5)
Una fe existencial y concreta propuesta en modelos concretos y normales, en vidas de santos simpáticos y
asequibles a los jóvenes; atrayentes para su psicología juvenil. 6) Una fe alegre, basada en la convicción de
que la alegría y la vida cristiana no están en contradicción; que la vida cristiana no sólo no es triste por
naturaleza, sino que necesita naturalmente expresarse en la alegría. Su frase “servir al Señor con alegría”,
expresa y sintetiza su convicción. Fe, fuente de felicidad (Memorias Biográficas 1917). 7) Una fe
comprometida, cargada de obras de caridad y de asistencia, de abnegación por los demás. 8) Una fe
escatológica, orientada a la vida eterna, propuesta y vivida en íntima relación con los “novísimos”,
especialmente con la muerte serena y alegre y con la felicidad eterna del cielo. 9) Una fe sujeta a pruebas.
“Alguna prueba es necesaria para reexaminar un poco la fe”. 10) Una fe realista, que conoce su fragilidad y
acepta los medios para conservarla y hacerla crecer: oración, eucaristía, confesión, María, buenas lecturas,

instrucción, ambiente adecuado, huida de las ocasiones malas. 11) Una fe antropológica que tiene en cuenta
todo el hombre, también su cuerpo y su momento presente. 12) Una fe eclesial, sensible a los
acontecimientos de la Iglesia y vivida en profunda unión con el Papa y los Obispos. 

Fuentes 
“Memorias biográficas de Don Bosco.” En X, 90. 1939. 
“Memorias Biográficas de Don Bosco.” En VIII, 732. 1912. 
“Memorias Biográficas.” En IX, 937. 1917.
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